El Tribunal
Oral Federal Nº 2 decidió extender la prisión domiciliaria de Cristina
Fernández de Kirchner, quien continuará cumpliendo en su departamento de San
José 1111 la condena a seis años de prisión impuesta en la causa Vialidad. La
decisión se tomó luego de que la Justicia evaluara el cumplimiento de las
condiciones establecidas para la modalidad de detención.
El juez
federal Rodrigo Giménez Uriburu sostuvo que la expresidenta “ha cumplido
adecuadamente” con el deber de permanencia y con las pautas fijadas respecto de
las visitas. La conclusión surgió de los informes elaborados por los organismos
encargados de controlar el cumplimiento de la prisión domiciliaria y del
monitoreo electrónico.
La Dirección
de Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica (DAPVE) y la Dirección de
Control y Asistencia de Ejecución Penal (DCAEP) realizaron controles sobre el
cumplimiento de las condiciones impuestas. En su informe trimestral, la DCAEP
detalló que efectuó entrevistas domiciliarias de manera aleatoria y señaló que
Fernández de Kirchner “respondió a los requerimientos formulados con buena
predisposición y mantuvo un trato cordial y respetuoso hacia los profesionales
intervinientes”. Durante
el período analizado, la expresidenta tuvo una única salida autorizada por la
Justicia, destinada a una consulta médica. Según el informe, esa salida se
desarrolló “sin inconvenientes”. En cuanto a las visitas recibidas en el
domicilio, el organismo indicó que se ajustaron a los permisos otorgados por el
tribunal y consignó solamente una demora de una visitante, que fue explicada
posteriormente.
El control
mediante dispositivo electrónico tampoco registró inconvenientes. A su vez, el
tribunal evaluó las movilizaciones que se produjeron frente al domicilio de la
expresidenta y concluyó que no se registraron comportamientos que “hubieran
perturbado la tranquilidad del vecindario” ni quejas formuladas por los
vecinos.
En ese
marco, Giménez Uriburu concluyó que Cristina Kirchner mantuvo durante el
trimestre una conducta compatible con las condiciones de la prisión
domiciliaria. “Fernández de Kirchner ha mantenido, durante el trimestre
examinado, una conducta de sujeción al control judicial y de observancia de las
condiciones establecidas para la ejecución de la pena bajo la modalidad
domiciliaria”, sostuvo el magistrado.
El embargo
sobre los bienes y el departamento de San José 1111
La extensión
de la prisión domiciliaria se conoce después de que el TOF N.º 2 confirmara el
embargo preventivo de distintos bienes de Cristina Kirchner y de otros
condenados en la causa Vialidad. Entre los inmuebles alcanzados se encuentra el
departamento de San José 1111, donde la expresidenta cumple actualmente la
condena.
La medida
forma parte del proceso destinado a garantizar un eventual decomiso de los
bienes equivalente al perjuicio económico determinado en la causa, estimado en
alrededor de $685.000 millones. El decomiso busca recuperar para el Estado el
monto asociado al daño económico establecido judicialmente.
A ese
escenario se sumó recientemente una decisión de la Cámara Federal de Casación
Penal, que rechazó dos recursos presentados por Cristina Kirchner y sus hijos,
Máximo y Florencia, para intentar frenar el posible decomiso de inmuebles
vinculados a las sociedades Los Sauces y Hotesur.
La extensión
de la prisión domiciliaria y el embargo que alcanza al departamento de San José
1111 son decisiones diferentes, aunque recaen sobre el mismo inmueble. Mientras
la primera se refiere a las condiciones en las que Cristina Kirchner cumple su
condena, la segunda tiene carácter patrimonial y busca preservar bienes ante
una eventual confiscación vinculada con el perjuicio económico establecido en
la causa.
De esta
manera, la continuidad de Cristina Kirchner en el departamento no impide que el
inmueble permanezca alcanzado por el embargo. La Justicia puede mantener la
prisión domiciliaria allí y, al mismo tiempo, disponer medidas sobre el
patrimonio que podrían afectar al inmueble en una etapa posterior del proceso.
Los otros departamentos de San José
1111
El edificio
donde cumple prisión domiciliaria la expresidenta también quedó bajo la lupa
judicial por la compra de un departamento ubicado debajo del suyo. El inmueble
fue adquirido por María Soledad Calle, dirigente de La Cámpora vinculada a la
Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
Según
declaró ante la Justicia, la compra tuvo como objetivo que el departamento
fuera utilizado por una fundación, aunque su explicación sobre el destino del
inmueble quedó bajo análisis en el marco de las actuaciones judiciales.
A su vez,
trascendió que el senador nacional peronista Mariano Recalde también es
propietario de un departamento en San José 1111. En su caso, se trata de una
unidad ubicada en el primer piso del edificio.
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